Calendario 1997
En 1997 es
Albert Watson quien realiza el calendario, decidiendo representar en imágenes
“las dos almas del café”. La bebida es al mismo tiempo
dulzura,
calor y consuelo, pero también
fuerza,
vigor y excitación. El fotógrafo capta el espíritu del café desdoblando su alma en
el cuerpo de la mujer, con el invento de un ángel y un diablo. Para ampliar el efecto surrealista
de esta visión retrata a dos modelos –una blanca y la otra de color– al lado de objetos de uso
diario de tamaño gigantesco: una taza, una cucharita, un terrón de azúcar. De esta manera consigue
evocar con un erotismo refinado los aromas del espresso.