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INFORME DE SOSTENIBILIDAD 2016

Un proceso de desarrollo continuo

Lavazza ha apreciado siempre la importancia de su capital humano. Nuestra gente es clave en toda la cadena de producción y la fuerza impulsora principal de los resultados que nuestra marca ha estado siempre orgullosa de conseguir.

Descarga el Informe de sostenibilidad en versión PDF.

Desde los productores de café, con los que nuestra Fundación colabora activamente codo a codo; pasando por nuestros empleados, a los que acogemos en nuestro nuevo Centro de Dirección mediante un enfoque integrado, sostenible y compartido y que son receptores de todos nuestros programas de asistencia; hasta los consumidores, a quienes nuestro compromiso de ofrecer productos de calidad superior ha sido el objetivo principal de la empresa desde su mismo comienzo. Todos estos actores deben ser conscientes de su papel en el Sistema Lavazza, de forma que puedan compartir los valores corporativos y perseguirlos activamente. La sostenibilidad es, de hecho, una responsabilidad compartida.

Lavazza se compromete a ejercer la sostenibilidad promoviendo sus principios y aplicándolos diariamente a través de la implicación de todos los stakeholders del Grupo. En esta actitud de invertir en el capital humano se demuestra nuestra creencia en la importancia de una economía circular, que reinvierte recursos localmente para crear valor en el territorio que ha visto a nuestra empresa crecer y ampliarse. En particular, 2016 ha sido un año que nos ha visto realizar inversiones sustanciosas en las plantas de producción italianas del Grupo, así como en todas las empresas recientemente adquiridas en el extranjero, con Carte Noire a la cabeza.

Ha sido un año de muchos cambios, un año que ha proporcionado una imagen clara de familia, la familia de todos los stakeholders de Lavazza, que crece día a día.

Nuestras raíces locales, de hecho, encuentran su expresión en la coherencia de nuestras aspiraciones empresariales, reconociendo nuestra pertenencia al territorio como un valor esencial. Incluso el nacimiento de Nuvola, la nueva sede de la empresa, y el desarrollo de todo el complejo Lavazza en Aurora, un distrito céntrico de Turín, se encaminan de forma natural en esta dirección. No nos trasladamos «a algún lugar» sin un sentido de la identidad, sino que elegimos quedarnos en el corazón de nuestra ciudad, redescubriendo el valor de uno de sus barrios y ampliando su potencial. A pesar de ello, hicimos más que eso al elegir desarrollar un espacio sostenible para todos nuestros empleados. No estoy pensando solo en un entorno de trabajo coherente con los más altos estándares de sostenibilidad, capaz de obtener las certificaciones LEED más altas para instalaciones industriales.

Pienso, en particular, en los servicios diseñados para nuestra gente, la promoción de la movilidad sostenible y cómo nuestra sede estará abierta al territorio y a la ciudad. Esta apertura resultará en acciones cada vez más eficaces y centradas que, implicando a la comunidad, inviertan en nuestro territorio y sostengan el tejido socioeconómico del que es parte Lavazza. Resiliencia. Pasión y Perseverancia. Estos son los atributos que han definido siempre nuestro trabajo y que nos han permitido enfrentarnos a nuevos retos y perseguir nuevos objetivos mientras alzamos de forma continua el nivel de nuestro horizonte. Lavazza, una empresa que no deja de internacionalizarse, desea continuar trabajando a favor del desarrollo sostenible de su negocio centrándose en el bienestar del capital humano del Grupo y respaldando cada vez más activamente la intervención de la Fundación en los países productores de café, un mundo hacia el que tenemos un deber moral que deseamos reafirmar y donde reconocemos nuestras raíces agrarias.

El año que examinamos y describimos en este Informe de sostenibilidad 2016 es, por lo tanto, un año de sustancia, visión y una cercana relación con todos los actos vinculados con la innovación, la cultura, los deportes, la alimentación y la sostenibilidad, sobre todo, la relación con Terra Madre y Slow Food, con quienes celebramos dos décadas de colaboración.



Alberto Lavazza

Presidente de Luigi Lavazza S.p.A.

La sostenibilidad es un camino de constante evolución. Nos exige ser conscientes de nuestras limitaciones, puntos fuertes y prioridades en cuanto a la acción. Esa es la razón por la que escuchar a todos los stakeholders y debatir con ellos son elementos claves en la construcción de un camino que crea valores compartidos a lo largo de toda la cadena de producción. El desarrollo sostenible es esencial para nuestro futuro común. Esa es la razón por la que se concibieron los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y se formalizaron en un contexto necesariamente global y compartido de manera internacional, como es la Organización de las Naciones Unidas.

Estos Objetivos han de ser reconocidos como esenciales por todos los operadores económicos, pues solo así podremos alcanzar resultados tangibles y duraderos. Para Lavazza, estos principios no son negociables: no solo porque nuestro producto se deriva del procesamiento de materias primas de origen vegetal y se ve, por lo tanto, potencialmente amenazado por un fenómeno como el cambio climático, sino también porque la responsabilidad que los Objetivos conllevan es global y más importante que los intereses comerciales específicos de cualquier Grupo. Las empresas son actores claves cuando se trata de superar dificultades y lograr estos Objetivos globales. Por ejemplo, el compromiso para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de energía no prosperará si aquellos para los que el uso de energía para la creación de valor es una obligación económica no se lo plantean como una responsabilidad personal. De la misma forma, no podemos rehuir el compromiso de crear partenariados orientados a la sostenibilidad o a un crecimiento económico inclusivo y justo.

El compromiso que nuestro papel como líderes de mercado implica encaja con lo que nuestros clientes nos piden: que ofrezcamos un producto de alta calidad obtenido con procesos fundamentados, seguros, fiables y repetibles, que sean respetuosos con las personas y el medioambiente.

Toda empresa puede y debe comprometerse activamente con el desarrollo sostenible. La lucha contra el cambio climático, el compromiso con un consumo y una producción responsables, o con la innovación sostenible, generan un círculo virtuoso. No solo benefician al medioambiente y la sociedad, sino que también generan eficiencia en los procesos de fabricación, reducción de desechos y procesos más rentables, mejorando también los márgenes de beneficio de la empresa. El crecimiento internacional de Lavazza depende, por lo tanto, necesariamente de los principios de sostenibilidad.

Es de ellos de donde la marca ha de obtener la inspiración, implicando y motivando a sus empleados, y animando ese sentimiento de pertenencia a un Grupo que es financieramente sólido, con posibilidades de desarrollo económico sostenible y oportunidades de crecimiento.

El compromiso que pesa sobre nosotros como líder global no se limita a racionalizar nuestros procesos y nuestro consumo de energía. Exige de nosotros que avalemos toda la cadena de nuestro ciclo comercial, que trabajemos con los cultivadores para mejorar sus técnicas agrícolas y hacerlas más sostenibles para el futuro, y que colaboremos con todos nuestros socios para influir de la forma más positiva que podamos en el medioambiente y la sociedad.

Antonio Baravalle

Administrador delegado de Luigi Lavazza S.p.A.